Un reciente estudio publicado por la revista Science, ha evidenciado que el vino surgió hace unos 11 000 años en el Cáucaso y en el sudeste asiático. Es muy posible que estos primeros frutos silvestres de pre-vinífera fueran poco a poco cultivándose, logrando finalmente su cultivo a medida que el ser humano abandonaba el nomadismo.
La viña necesita de tres a cinco años para empezar a ser productiva, lo que hace suponer que su cultivo no pudo empezar hasta que el ser humano se hizo sedentario. El uso de esta uva primigenia como fruta, quizás diera lugar a una bebida azucarada procedente de su zumo obtenida directamente por aplastamiento.
Los cambiantes tonos de las vides es uno de los encantos del paisaje del Matarraña, tan despoblada como repleta de espléndidos paisajes de belleza serena, con montañas y valles, pinos y olivos, salpicada de casas medievales de piedra.
Curiosidad: cuentan que el río Tastavins (catavinos) recibió el nombre por su propensión a crecer y a internarse en las bodegas de su entorno para probar los vinos.
Origins and domestication of grapevines · 2 Mar 2023 · Vol 379, Issue 6635 · pp. 892-901